
Unas zapatillas de punta que se ajusten correctamente crean una relación funcional entre el pie de la bailarina y la zapatilla.
La zapatilla debe quedar ceñida, segura y ofrecer sujeción sin forzar al pie a adoptar una posición antinatural.
* los dedos deben permanecer extendidos;
* el dedo más largo debe llegar hasta la punta de la zapatilla sin quedar aplastado;
* la parte delantera del pie debe quedar bien sujeta por la puntera;
* no debe haber un espacio vacío excesivo;
* el talón debe seguir la forma del pie.
Cuando la bailarina se pone en puntas:
* el pie no debe hundirse en exceso en la puntera;
* la bailarina debe poder alcanzar la plataforma;
* la plataforma debe resultar estable y controlable;
* la zapatilla debe permanecer alineada con el pie;
* la caña debe sujetar el arco del pie adecuadamente;
* la bailarina debe poder volver a apoyar el pie en la zapatilla con control.
No hay un único criterio que determine el ajuste adecuado.
Un ajuste profesional consiste en la evaluación conjunta de todos estos elementos.
Una zapatilla de punta puede ser demasiado pequeña si:
* los dedos de los pies están visiblemente curvados hacia dentro de la zapatilla;
* el dedo más largo está muy comprimido contra la parte delantera;
* la bailarina no puede mantenerse de pie de forma natural con los pies planos;
* hay una presión concentrada en las puntas de los dedos;
* el talón se ve tirado excesivamente hacia abajo;
* el pie parece estar forzado dentro de la zapatilla.
Sin embargo, una zapatilla que aprieta no tiene por qué ser automáticamente demasiado corta.
Antes de aumentar la talla, el especialista en ajuste debe evaluar la anchura y la forma de la puntera.
Esta distinción es importante porque elegir una zapatilla más larga para resolver un problema de anchura puede crear un espacio excesivo e inestabilidad.
Una zapatilla de punta puede ser demasiado grande si:
* hay un espacio excesivo delante de los dedos;
* el pie se mueve dentro de la zapatilla;
* el talón se desliza repetidamente;
* la bailarina se hunde en la caja;
* la zapatilla resulta inestable durante el movimiento;
* resulta difícil controlar la plataforma.
Una zapatilla de punta demasiado grande puede resultar cómoda al principio.
Sin embargo, la falta de un contacto firme puede reducir significativamente el apoyo cuando la bailarina se eleva en puntas.
Los problemas de anchura a veces pueden confundirse con problemas de talla.
La zapatilla puede ser demasiado estrecha si:
* el pie no encaja correctamente en la puntera;
* la parte delantera del pie está excesivamente comprimida;
* los dedos se ven obligados a juntarse;
* se nota una fuerte presión a lo largo de los laterales del pie.
La zapatilla puede ser demasiado ancha si:
* el pie se hunde en la puntera;
* se aprecia un espacio excesivo alrededor de la parte delantera del pie;
* el pie se desplaza lateralmente dentro de la zapatilla;
* la bailarina pierde el punto de equilibrio estable.
La anchura correcta debe determinarse observando cómo se comporta el pie dentro de la zapatilla.
Las medidas con el pie descalzo proporcionan información útil, pero no muestran la compresibilidad total del pie.
El número impreso en el interior de una zapatilla de punta no constituye un diagnóstico completo del ajuste.
Dos bailarinas pueden llevar la misma talla de zapatilla de punta y, aun así, necesitar características completamente diferentes:
* anchuras;
* perfiles de la puntera;
* longitudes de la pala;
* rigidez de la suela;
* modelos.
Incluso dentro de la misma talla de la Clase R, el comportamiento de los distintos modelos puede variar porque la forma interna y la construcción de la zapatilla son diferentes.
Por eso, la elección profesional de unas zapatillas de punta nunca debe reducirse a una simple conversión a partir de la talla de calzado de calle.
La talla de calzado de calle es útil como información inicial.
No es la respuesta definitiva.
Un modelo que le vaya perfectamente a una bailarina puede resultar totalmente inadecuado para otra.
Esto sigue siendo cierto incluso cuando las bailarinas:
* calzan la misma talla de calzado de calle;
* tienen una longitud de pie similar;
* entrenan al mismo nivel;
* estudian con la misma profesora.
La estructura del pie, su compresibilidad, fuerza, flexibilidad y técnica pueden dar lugar a requisitos de ajuste muy diferentes.
Las recomendaciones de otras bailarinas pueden ser útiles para descubrir nuevos modelos.
No deben sustituir a una evaluación de ajuste.
El ajuste de unas zapatillas de punta no es permanente.
Los pies de la bailarina y sus necesidades técnicas pueden cambiar.
Los cambios pueden deberse a:
* un aumento de la intensidad del entrenamiento;
* el desarrollo de la fuerza en los pies;
* cambios en la flexibilidad;
* el crecimiento;
* lesiones o recuperación;
* cambios en el repertorio;
* cambios en el número de horas que se pasan en puntas.
Un modelo que funcionaba bien hace un año puede que ya no ofrezca la misma sujeción.
Esto no significa necesariamente que la zapatilla haya cambiado.
Es posible que la bailarina haya cambiado.
Se debe considerar una nueva prueba cuando:
* el modelo actual provoca molestias de forma repetida;
* la bailarina empieza a hundirse en la zapatilla;
* le cuesta más mantener el equilibrio;
* las zapatillas se desgastan con una rapidez inusual;
* la intensidad del entrenamiento de la bailarina cambia significativamente;
* los pies han crecido o cambiado;
* la bailarina se reincorpora tras un largo parón o una lesión;
* la zapatilla actual ya no ofrece la sujeción necesaria.
Las bailarinas jóvenes deben someterse a evaluaciones periódicas, ya que el crecimiento puede modificar tanto la longitud como la anchura del pie.
Las bailarinas con experiencia también pueden beneficiarse de una nueva evaluación a medida que evolucionan su técnica y sus necesidades físicas.
Una prueba presencial ofrece al especialista la oportunidad de observar directamente a la bailarina en movimiento.
Sin embargo, cuando no es posible realizar una prueba presencial, una evaluación detallada en línea puede proporcionar mucha más información que elegir unas zapatillas basándose únicamente en la talla de calzado de calle.
Para una evaluación en línea de R-Class, es útil proporcionar la siguiente información:
* la longitud exacta del pie en milímetros;
* las medidas de anchura;
* la talla de calzado de calle y el sistema de tallas;
* la marca, el modelo y la talla actuales de las zapatillas de punta;
* fotos de ambos pies en posición plana;
* fotos de los pies desde arriba y de perfil;
* fotos o vídeo en puntas, cuando sea pertinente;
* información sobre los problemas de ajuste actuales;
* nivel y frecuencia de entrenamiento.
Cuanto más precisa sea la información, con mayor precisión podrá evaluar el pie el especialista en ajuste.
La zapatilla de puntas correcta no es simplemente aquella que permite a una bailarina mantenerse en puntas.
Es la zapatilla que sostiene el pie durante todo el movimiento.
Comprueba los dedos de los pies.
Comprueba cómo encaja el pie en la puntera.
Evalúa la anchura y la compresibilidad.
Observa el talón.
Observa a la bailarina en demi-pointe.
Comprueba cómo se alcanza la plataforma.
Evalúa la suela en relación con el arco del pie.
Y, lo más importante, escucha atentamente lo que siente la bailarina e identifica dónde y cuándo se produce esa sensación.
El ajuste de unas zapatillas de punta es un proceso de observación, comparación y evaluación técnica.
El ajuste correcto se consigue cuando la zapatilla y el pie funcionan al unísono.
¿Deben quedar ajustadas las zapatillas de punta?
Las zapatillas de punta deben quedar ceñidas y seguras, pero los dedos no deben estar curvados ni comprimidos de forma dolorosa. Una sensación de opresión puede estar relacionada con el ancho, la forma de la puntera o la talla, y debe evaluarse con cuidado.
¿Deben mis dedos tocar el extremo de las zapatillas de punta?
El dedo más largo debe llegar hasta la parte delantera de la zapatilla al estar de pie en plano, pero no debe quedar aplastado de forma dolorosa ni verse obligado a curvarse.
¿Por qué se me hunden las zapatillas de punta?
El hundimiento puede deberse a un ancho o volumen excesivos, a un perfil de la puntera inadecuado o a una falta de correspondencia entre la zapatilla y la compresibilidad del pie.
¿Debo elegir una talla más grande si mis zapatillas de punta me quedan ajustadas?
No necesariamente. Comprueba primero la posición de los dedos, el ancho y cómo encaja el pie en la caja. El problema puede estar en el ancho más que en la longitud.
¿Cómo sé si la suela rígida de mis zapatillas de punta es demasiado dura?
Si la suela rígida te impide trabajar correctamente en demi-pointe o te dificulta alcanzar y controlar la plataforma, es posible que su resistencia no sea la adecuada. También deben evaluarse el ajuste general y la técnica de la bailarina.
¿Puede cambiar el modelo de mis zapatillas de punta a medida que gano fuerza?
Sí. La fuerza del pie, la flexibilidad, la técnica y la intensidad del entrenamiento pueden cambiar con el tiempo. Una bailarina puede necesitar un modelo, un ancho o una suela diferentes a medida que evolucionan sus necesidades.
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